El teatro en México pasa por un mal momento; quizá sea la cuesta de enero, tal vez que ahora los espectadores prefieren quedarse en casa viendo televisión, pero es un hecho que las salas de teatro están cada vez más vacías. En ese contexto, uno de los personajes que desde hace tiempo ha sabido hacer frente a esta situación es Alejandro Gou, empresario que gracias a espectáculos como Peppa Pig, El Tenorio Cómico y Los Mascabrothers logró reunir los medios para traer a México musicales como Spamalot, Billy Elliot y más recientemente Hoy No Me Puedo Levantar.

Volver a hacer Hoy No Me Puedo Levantar en la CDMX siempre será un arma de doble filo; por un lado, es una obra que desde que se trajo por primera vez, en 2006, cautivó al público mexicano. Pero hay que decirlo: si bien este musical basado en los éxitos de Mecano tiene un buen libreto, quienes hicieron de esta obra el fenómeno que fue en nuestro país fueron los actores; un talentoso equipo encabezado por Alan Estrada, Fernanda Castillo, Luis Gerardo Méndez, Rogelio Suárez, Mar Contreras, José Daniel Figueroa, Gerardo González y Valeria Vera. Ellos hicieron que gente como yo -y cientos más-, pagaran por ir a cantar con ellos en más de 10 ocasiones. La temporada se extendió varios meses; pero repetir la experiencia valía cada centavo.

La prueba del talento de cada uno quedó además comprobada en la manera en la que despegaron sus carreras; particularmente los protagonistas. Alan sigue haciendo teatro y es uno de los pioneros más importantes de YouTube en México; Fernanda y Luis Gerardo están en la estratósfera con proyectos continuos de TV y cine, y Rogelio sigue siendo una de las caras más entrañables del teatro luego de musicales como La Jaula de las Locas, El Beso de la Mujer Araña, y actualmente Menti-Drags, donde deja claro que un actor siempre puede, y debe reinventarse.

Y Gou sabe reinventarse, él logró que una obra no muy popular en la actualidad: Jesucristo Superestrella se convirtiera en un éxito de taquilla al poner enfrente a un grupo de cantantes que, aun cuando en su mayoría no son actores, se ganaron el favor del público.

Esa misma fórmula se quiso repetir en esta nueva versión de Hoy No Me Puedo Levantar eligiendo como protagonistas a Belinda y Yahir, dos cantantes que, aunque han hecho telenovelas, nunca brillaron por sus capacidades histriónicas.

Dana Paola en Hoy no me Puedo Levantar

Ese es justamente el principal problema de este montaje, que Yahir y Belinda tienen detrás referentes poderosísimos; la versión de Alan con el personaje de Mario era intachable y como María han desfilado actrices memorables; después de Castillo destaco especialmente a Danna Paola, quien lograba una interesante combinación entre carisma y sensualidad con un buen sustento vocal, y María León, cuya calidad como bailarina es incuestionable y quien hoy sigue siendo una de las mejores voces del país como lo demuestra en sus discos, y de miércoles a domingo como protagonista de Chicago.

Belinda tomó un camino arriesgado al apostar y poner mucho más enfoque en un impresionante y caro vestuario de diseñador (desconozco si Versace o Dior) que no tiene que ver con el personaje: una joven sencilla aspirante a actriz en Madrid. En contraste, no hubo el suficiente empeño, o interés, en perfeccionar el baile, el canto, la expresión corporal, y sobre todo, en lograr conectar emocionalmente.

Belinda hace un esfuerzo por bailar, pero continuamente tiene sobre el escenario a un cuerpo de bailarines que la opacan a cada paso. También, es notorio que por momentos parece olvidar que está en una obra y no en un concierto, pues canta, sí, pero nunca conectando con sus compañeros, y por ende, con la audiencia. A diferencia de la versión original, interpreta “Hijo de la Luna” completamente sola; como si fuera un satélite, una ‘luna’ que intenta brillar por sí misma y no como parte de un sistema solar, de un ensamble.

A la par, además de que luce mucho mayor que su compañera, Yahir tampoco logra engranar con los demás actores, especialmente con Colate, y eso, la química entre Mario y Colate, es la base, la columna vertebral de Hoy No Me Puedo Levantar; no la relación de la pareja.

Otro personaje que resulta muy gris es Venancio; pues ni el acento, ni el canto ni la simpatía logran ser un fuerte en Sergio Basáñez.

Como puede, Jesús Zavala intenta sacar a flote su parte, de la misma manera que Rogelio Suárez (quien ha interpretado este personaje por años) sigue sabiendo cuándo y cómo hacer reír a la audiencia, además de conmoverla.

Carmen Sarahí vuelve a ofrecer un buen papel como Ana y como Patricia ahora Dai Liparoti parece entender el personaje como el comic relief que es para poder divertirse con ella, y en sus interacciones con el ‘Chakas’.

La nueva producción resulta vistosa y las coreografías como siempre llamativas; sin embargo, sin el sustento de los dos protagonistas, aún con tanto ‘oro’, esta obra no brilla.

Aquí no hay celebración a la amistad, ni a la alegría; hay una joven que en su primer montaje de gran formato no entendió que la esencia de los musicales memorables es engrandecer a quienes están junto, y en consecuencia, dejar un impacto en la audiencia.

Ojala que, contrario a lo que se dice en la publicidad, en un futuro Hoy No Me Puedo Levantar tenga otra versión que nos regrese la emoción que nos hizo sentir ese primer elenco hace una década…

Consulta horarios y costos de la obra aquí

Dejar una respuesta

Escribe tu comentario
Por favor ingresa tu nombre aquí

seis − 6 =