En 24 años, La Dama de Negro ha llenado los escenarios de los más importantes teatros de la República Mexicana con misticismo, penumbra y terror que atemorizan a los asistentes; pero también, los actores han visto o sentido cosas que no necesariamente eran parte de la trama…

Muchas leyendas abundan sobre esta obra de teatro; historias sobre aparecidos y extraños sucesos que ocurren tras bambalinas, en el escenario y hasta en las butacas.

A propósito de estas fechas de Muertos, platicamos con Ricardo Morell y Benjamín Rivero, quienes aunque se confiesan un poco escépticos, no han estado exentos tener experiencias paranormales al interpretar esta obra de teatro.

La Dama de Negro genera una experiencia, donde nuestros temores más primarios se ven expuestos; eso aunado a elementos como el sonido, la oscuridad y la historia, provoca quizá que la gente sienta cosas que no están ahí. Nos han dicho que han visto una dama de blanco y un niño sobre el escenario”, relata Morell.

“Hay un track que conozco bien y yo estaba muy cansado ese día y además me habían pasado varias cosas. Yo te puedo jurar por mi madre que me llamaron a través del audio, no del sonido del teatro, sino como si alguien me estuviera hablando desde la bocina y me decía: ‘Morell’. Yo me puse amarillo, porque además conozco bien el track y no dice eso”, cuenta el actor, quien desde hace 19 años participa en el montaje.

“Otra cosa que me sucedió fue que en la oscuridad tenía que mover una silla y sentí claramente que me la arrebataron; entonces, cuando encendieron la luz, yo esperaba ver una ropa que quizá había atorado la silla, pero la silla estaba sola”, agrega.

Y no sólo ellos, también sus compañeros han percibido extraños sucesos….

“Mis compañeros han visto en varias ocasiones gente extraña sentada en las butacas. Don Germán Robles, una vez me dijo que vio un monstruo sentado entre el público. Me ha pasado que tras bambalinas, saludas a una persona y caminas un poco y vuelve esa persona a estar ahí; entonces, cuando le preguntas cómo le hizo, te dice que acaba de llegar”, explica Morell.

Por su parte, Benjamín Rivero, quien lleva 14 años de interpretar a ‘John Morris’ en el montaje, explica que para él, el gran reto del montaje es que parte se lleva a cabo en la penumbra; lo que ha propiciado caídas y que el elenco se salga del ‘recorrido marcado’; aunque lo paranormal también va de la mano.“En Saltillo me tocaron la espalda y nunca supe qué fue lo que pasó, yo estaba entre las butacas y sentí que una mano de mujer me acarició la espalda, y de pronto prendí la lámpara y no había nadie. La única explicación es que hubiera sido la actriz que interpreta a la Dama, pero obviamente no fue ella porque no tenía nada que hacer ahí en ese momento. Nunca voy a entender lo que sucedió y no pudo haber sido nadie del público, porque estábamos en oscuridad total, se hubiera tropezado conmigo y cuando prendí la lámpara no había nadie”, indica Rivero.

Sin embargo, el actor confiesa que dichas experiencias no le provocan temor.

“Esta obra tiene algo muy curioso, nunca he sentido una presencia mala, lo que me pasó realmente no fue algo malo; sí da miedo obviamente, pero no sentí que cuando me tocaron que fuera algo malo, que me quería dañar, sino al contrario sentí que me estaba reconfortando de alguna manera”, menciona Benjamín.

“Una vez también casi me caigo del escenario, iba yo camina porque hay humo en un momento de la obra y cuando me iba a caer del escenario porque el humo no me dejaba ver, sentí como que alguien me decía ‘detente’; si siento que hay una presencia, pero no mala”, platica Benjamín.

También, parte del miedo que provoca el montaje se consolida por el trabajo de equipo técnico, quien lleva una gran logística para generar terror en los asistentes.

“Estamos muy acompañados y sabemos cómo generar el miedo, desde el audio, la iluminación y la tramoya es una maquina muy aceitada que trabaja en la oscuridad. Está muy bien construida; creo que eso ha mantenido a la obra tantos años”, alude Morell.

Tras 24 años y con más de 6,700 representaciones en escena, La Dama de Negro es la única obra de teatro mexicana, cuyo elenco ha tenido tres temporadas simultáneas en diversas partes de la República Mexicana y en el extranjero.

De esta forma, tanto Morell como Rivero se sienten agradecidos y contentos, pues su mayor satisfacción seguirá siendo ver como el público, grita, ríe, se esconde, o se aterra desde su butaca…

LA DAMA DE NEGRO, de Susan Hill y Stephen Mallatrat. Dir. Rafael Perrín. Con Odiseo Bichir, Ricardo Morell, Benjamín Rivero o Fabián Lozano (alternan). Arthur Kipps ha vivido aterrado a partir de una experiencia con fantasmas que enfrentó en su juventud. Teatro Ofelia, Thiers 287, Anzures. Viernes, 20:45; sábado, 18:00 y 20:45; domingo, 18:00 horas. Loc. $500. A partir de 8 años. (Centro).

 

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