Pocas veces nos ponemos a reflexionar sobre lo que hay en el corazón de nuestros niños, cómo viven los cambios, las pérdidas, sus emociones; es por esto que, a través de la adaptación del mito griego de Ícaro, el colectivo Sal si puedes pone en marcha una divertida y emocionante puesta en escena en la que, de la mano de padres e hijos, se construyen unas hermosas alas que llevarán a volar la imaginación de los más pequeños.

En “El viaje del corazón”, Tomas y Paw nos cuentan de manera muy entretenida la historia de Dédalo, el creador del famoso laberinto que guardaba celosamente al gran minotauro, y por qué es aprisionado en este mismo lugar junto con su pequeño hijo Ícaro, pero justo ahí es donde comienza la gran aventura porque a través de juegos, inventos, pero sobre todo mucho corazón, nos enseñan acerca de la importancia de escuchar con atención siempre a las personas que más amamos.

En una mezcla didáctica de emociones y el manejo de ellas, la adaptación de Sal si puedes del libro “Ícaro en el corazón de Dédalo” de Chiara Lossani, podemos ver una manera cariñosa y empática de enseñar a las niñas y niños a no tener miedo de hablar, a saber que está bien enojarse o querer algo y conocer las formas para poder expresarlo.

Así, las pequeñas reflexiones que quieren transmitir se personifican en el pícaro y pequeño Ícaro que le hace ver a su padre cuánto lo quiere y lo importante que son para él los momentos que pasan juntos aprendiendo del mundo; y su padre, Dédalo comprende que su mejor invento siempre va a ser lo que haga feliz a su hijo. En un aprendizaje constante se descubre que la relación más fuerte siempre va a ser la que se genere a través de la comunicación y la constancia.

De manera intercalada vemos cómo la observación del mundo a través de la mirada de dos generaciones puede ser muy diferente, pero igual de sorprendente. Y los personajes nos muestran a cada instante que la risa, la aventura y el conocimiento no están peleados, al contrario, que quizá, a través del juego, de la danza, de convertir tu cuerpo en magia, puedes manejar tus emociones y aprender muchísimo.

Esta conmovedora historia, en la que podemos reflexionar acerca del día a día entre padres e hijos, tiene como objetivo principal hacerle ver a los pequeños la  importancia de escuchar atentamente a sus progenitores, de no ocultar las emociones ni las ideas y de aprender a través de las travesuras.

Y para papá y mamá, el mensaje más bello que tiene esta puesta en escena es el de ayudar día a día a construir unas alas grandes y fuertes que les permitan a sus hijos llegar tan lejos como ellos quieran, quizá hasta el otro lado del mundo.

El viaje del corazón. Una obra para padres e hijos, bajo la dirección de Ireli Vázquez y las actuaciones de Tomás Rojas y Paulina Arriaga, se presenta en el Foro La Gruta del Centro Cultural Helénico todos los sábados y domingos a las 13:00 horas hasta el 12 de abril. ¡No falten!

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