El teatro ha dejado los espacios escénicos tradicionales para trasladarse a otro tipo de lugares; casas, hoteles, espacios abiertos, y ahora, llega hasta Los Baños, obra que se presenta en este espacio del Palacio de Bellas Artes.

“El lenguaje del teatro permite adaptarse a distintos espacios, hace 10 años estar en un espacio no convencional era sorprendente, pero hoy cada vez menos”, considera Ana Graham, protagonista del montaje. “Yo creo que el lenguaje teatral puede entenderse por la capacidad humana de entrar en diferentes lugares y sentirse parte. Los espacios no convencionales le permiten a la gente ser parte de la obra”.

Así, de una forma peculiar, pero ordenada y desplegando una logística con sincronía milimétrica, la compañía Por Piedad Teatro celebra sus primeros 20 años de vida renovando uno de sus montajes favoritos.

La historia sucede en los sanitarios de una concurrida estación de tren en Irlanda; que son representados en los baños del Palacio de Bellas Artes, donde surge un relato de crimen y suspenso, que rinde un homenaje al cine negro de la década de los 50.

El montaje se centra en Emily y John Watson, una pareja de clase baja que hace de la prostitución entre la clase alta de la sociedad, su principal forma de vida; sin embargo, sus planes se ven truncados cuando los alcanza la venganza.

Los Baños es una obra que está hecha para ser representada dentro de baños públicos. Está compuesta por dos escenas simultáneas que son parte de una sola obra; suceden al mismo tiempo, pero en lugares distintos. Dividimos al público en dos grupos, uno va al baño de Damas y otro al de Caballeros, y en el intermedio se intercambian para que puedan ver lo que estaba pasando en el otro baño y puedan completar la obra”, explica la actriz que da vida a Emily.

Ana, quien vio la obra en 2003 en un Festival de Edimburgo, sabe que al realizar este montaje no habrá una gran retribución económica, pues la producción es muy costosa y sólo pueden entrar 48 personas por función.

“Es una producción sumamente cara; en el sentido de que entra muy poca gente y no es suficiente como para pagar el costo de la misma. Por eso nos tardamos 10 años en renovar el montaje”, añade.

La puesta en escena vio la luz en México por primera vez en 2007 en los sanitarios del Teatro El Granero, donde tuvo tres exitosas temporadas; luego regresó para 2009, con la sede que ahora tiene: los baños de la Sala Principal del Palacio de Bellas Artes (que por aquel entonces, no estaban en servicio por remodelación).

“Esta es la dificultad que tenemos: tomar esos baños. En esta ocasión nos ajustamos a los tiempos de las vacaciones de la ópera, que son justamente el mes que dura nuestra temporada. Por eso es tan cortita, porque es el tiempo en que no están en uso los baños y eso nos da esta facilidad”, indica Ana.

A decir de la actriz, cuando la gente entra a los sanitarios juraría que estos no sufrieron ninguna modificación, pero en realidad hay un gran trabajo detrás, que implicó meter una consola y luces en un reducido espacio.

“Tuvimos que trabajar en conjunto con la gente de preservación del Palacio de Bellas Artes: cambiar los focos, las llaves del agua y todo el tiempo solicitamos permisos especiales, porque no es común tener 24 personas dentro de un baño, es un gran trabajo previo al montaje”, agrega.

Al ser ésta una historia de suspenso, cumple con la función de incomodar al público; y no sólo porque los actores se encuentran a centímetros de los asistentes, sino porque la atmósfera generada provoca que el espectador se sienta como un objeto más dentro de los baños.

Es importante precisar que los asistentes deben permanecer de pie durante los 60 minutos que dura Los Baños y que no es posible entrar con abrigos, bultos o bolsas de mano; tampoco con celulares. Todo se resguardará en un servicio de casilleros especiales.

LOS BAÑOS, de Paul Walker. Dir. Enrique Singer. Con Arturo Ríos, Ana Graham, Hernán Mendoza, Belén Aguilar, entre otros. El tiempo retrocede a la década de los años 50, en donde el público compartirá el mismo espacio, respirará el mismo olor y escuchará los mismos ruidos que los personajes en un thriller que inicia y culmina entre muros de mármol verde, grifos de baño público y lámparas Art Deco. Palacio de Bellas Artes. Av. Juárez, Centro Histórico. Sábado, 13:30, 18:00 y 19:30; domingo, 12:30 y 14:00 horas. Loc. $400. Mayores de 15 años. Hasta el 27 de enero. (Centro).

Dejar una respuesta

Escribe tu comentario
Por favor ingresa tu nombre aquí

4 × 4 =