Hablar de un retrato sobre las relaciones familiares en la actualidad, implica adentrarse en una profunda reflexión sobre la tolerancia, la frustración, la poligamia y las relaciones fugaces; conceptos que muchas veces dan pie a relaciones reconstruidas, mismas que se están convirtiendo en un retrato crudo, pero verídico de la familia actual.En este montaje, Daniela Schmidt y Alejandro Ávila dan vida a una pareja que intenta omitir sus sentimientos por miedo al fracaso, al dolor o a no contar con la verdadera capacidad de enamorarse y reconstruir un núcleo familiar, que antes habían dado por perdido.

La trama se enfoca en Leticia, una destacada profesionista quien vive con Micaela, su hija de 10 años en un pequeño departamento. Su tranquila y metódica vida cambia, cuando Omar, ex amante de Leticia, regresa buscando una segunda oportunidad; pero no llega solo, también viene Alexis, el hijo adolescente de Omar quien pondrá al límite la paciencia de la pareja.

Para hablar de las problemáticas de este tipo de familias, Claudio Valdés Kuri, autor del texto, tomó como base el funcionamiento de los clanes en la Prehistoria, los cuales permitían una agrupación libre, sin yugos y un acoplamiento natural entre individuos que no compartían los mismos genes.

El montaje aborda una temática que es poco común en las obras de teatro tradicionales en México, desde un punto de vista en el que el espectador podrá concientizar sus propias conductas respecto a las ex parejas.

De esta forma, Baja la voz resulta un drama con tintes de comedia, que a veces golpea en lugares donde la consciencia no está presente; pero el ego ha hecho de las suyas.

Bajo el lema, “¿qué te hace pensar que tu hijo es más importante que los demás para el Universo?”, el montaje explora una manera natural -pero injusta para algunos miembros de la familia, como la madre, quien usualmente es la encargada del trabajo pesado en el hogar-, la manera en que la intolerancia, la falta de privacidad y las labores inequitativas en el hogar pueden agotar la paciencia y las expectativas en este tipo de relaciones.

Baja la voz, aborda desde una perspectiva auténtica, una receta eficaz sobre cómo ensamblar una familia reconstruida, cuya estructura irregular rompe con los paradigmas y patrones establecidos en las familias tradicionales.

Otro punto a resaltar es la música y la danza, que se unen como hilo conductor de la trama y resaltan puntos básicos en la historia como la idea de sobrepasar los miedos propios y atreverse a intentar una relación nuevamente.BAJA LA VOZ, de Texto Mónica Hoth y Claudio Valdés Kuri. Dir. Claudio Valdés Kuri. Con las voces de Odín Dupeyrón y Mónica Huarte. Leticia vive en un departamento con Micaela, su hija de 10 años. Una madrugada, Omar, su ex amante, llega borracho. Al principio, a Leticia no le agrada tener a Omar en casa; pero su hija está feliz. Todo parece miel sobre hojuelas hasta que llega Alexis, el hijo adolescente de Omar. Teatro Rafael Solana, Miguel Ángel de Quevedo 687, Cuadrante de San Francisco, Coyoacán, 5554-1633. Viernes, 20:30; Sábado, 18:00 y 20:00; Domingo 18:00 horas. Loc. $450. Hasta el 25 de noviembre. (Sur)

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