Tercera llamada. Una melodía de piano comenzó a sonar a medida que la luz se fue apagando. Una vez en la oscuridad, el telón del Teatro Hidalgo subió por primera vez en casi dos meses y el público abandonó la Ciudad de México para adentrarse en Urinetown.

El oficial Lockstock apareció en escena para dar la bienvenida. Un grupo de personas en harapos se hicieron presentes y la pequeña Sally subió con el policía para guiar a la audiencia por esta historia estrenada en 2001 en el Henry Miller’s Theatre de Broadway.

Los pordioseros formaron una fila para pagarle la cuota a la Señorita Pennywise… Así inició el show que en 2002 fue nominado a 9 Tonys.

A lo largo de 10 números, se presenciaron las infamias a las que el señor Coldwell somete a este pueblo; las cuotas por la utilización del baño suben e inicia la revolución. El héroe de la historia, Bobby Strong, congrega a sus compatriotas para hacer frente a la injusticia y defender el uso libre de los recursos.

En medio de un ambiente de furia y desorden, y con la presencia de gran parte del elenco en un imponente número musical, concluye la primera parte del montaje que llegó a Londres en 2014 y a São Paulo, Brasil, en 2015.

De vuelta en Urinetown, Bobby y la señora Strong salen de entre el público para difundir su mensaje. Después de nueve números, se conoce el verdadero destino de quienes rompieron la ley y, al final, de los habitantes de este lugar.

Luego de los aplausos, durante algunos segundos, el escenario quedó vacío para dar pie a que los actores regresaran para mostrar su gratitud al público que los ovacionó de pie.

El productor Juan Torres agradeció la presencia de la audiencia y se mostró orgulloso de ver el teatro nuevamente abierto tras el sismo de septiembre.

La placa por el primer aniversario del musical fue develada por los padrinos Freddy Ortega y Natalia Sosa, quienes subieron al escenario para culminar el acto.

Después de recalcar el trabajo de esta compañía, el “Mascabrother” pidió un aplauso para Hiromi Hayakawa y Maru Dueñas, jóvenes actrices que fallecieron recientemente, pero que dejaron huella en los musicales mexicanos.

—¿Nos ayudan?, exclamó Juan Torres.

—¡Una, dos, tres!, dijeron los padrinos y el elenco al unísono para develar la placa.

“El Teatro Hidalgo está abierto, está vivo”, finalizó el productor antes de que los espectadores regresaran a la Ciudad de México, dejando atrás Urinetown.

URINETOWN. En un pueblo, el agua es tan escasa, que una compañía privada controla el uso de todos los sanitarios. Un grupo de revolucionarios combatirá para derrocar este monopolio y defender el uso libre de los recursos. Teatro Hidalgo, avenida Hidalgo 23, Centro Histórico. Viernes, 20:30; sábado, 17:30 y 20:30; domingo, 17:30 horas. Locs. $400 a $600. Adolescentes y adultos. Hasta el 2 de diciembre. (CENTRO)

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