El concepto que cada persona tiene de un político, y de la historia, puede variar mucho; pero sin duda, la política tiene un lado humano que no se suele mirar con frecuencia…

Con la idea de humanizar a Winston Churchill y de mostrar un momento clave para la historia, 3 días en mayo, de Ben Brown, estrenó en el Teatro Helénico en 2016 en un contexto donde se vivían tensas relaciones entre Estados Unidos (por la llegada de Trump) y México. A tres años de distancia, el montaje regresa al mismo teatro para revivir el intenso drama político entre Churchill y su gabinete mientras intentaban negociar un acuerdo con Hitler y frenar así el devastador avance del ejército alemán.

Conversamos con Miguel Conde, quien interpreta a Arthur Greenwood -personaje clave del Partido Laborista en Inglaterra- sobre este regreso, los elementos técnicos del montaje; y especialmente, de nuestro rol en la política como ciudadanos.

¿Cómo te sientes de regresar con 3 días en mayo?

Muy contento de volver al Teatro Helénico, que es donde arrancó la primera temporada en 2016, y que desde entonces ha sido una puesta en escena muy exitosa; por lo que es parte del ciclo especial que inicia de los ‘éxitos del Helénico’.

Es una obra muy inspiradora, con toda la historia que vale la pena siempre traer a cuenta, porque nos ayuda a reflexionar sobre lo que estamos haciendo hoy en día, como sociedad y hacia donde vamos como humanos.

De pronto, hay algunas cuestiones que se repiten con ciertos líderes, con ciertas posturas extremistas, por eso el gran eco de 3 días en mayo. Cuando estrenamos estábamos viviendo el enfrentamiento de Trump y el gobierno mexicano que tímidamente respondía con Enrique Peña Nieto; la resonancia en el público era enorme. Nos fueron a ver muchos políticos, analistas, y en las reflexiones que hacían, estaba que debían ir a verla los políticos de aquel momento para ver cómo resolver ese tipo de amenazas.

Hoy pareciera que cambió, por el contexto de nuestro país, pero sigue haciendo resonancia; nuevamente es pertinente.¿Realizaron algún cambio al elenco?

Regresamos el mismo equipo y elenco, estamos Sergio Zurita como Winston Churcill; Luis Miguel Lombana, José Carlos Rodríguez, Fernando Bonilla, José Carriedo, Pedro Mira y Alberto Lombitz; todos ya formábamos parte del elenco.

¿Rediseñaron los elementos?

No, el vestuario, videomapping y la escenografía de Sergio Villegas fueron muy premiados; estaban desde el inicio y son de las grandes fortalezas de la obra. Forman parte importantísima de este montaje y nos ayudan a contar esta historia.

En el caso del videomapping, ayuda a contextualizar al espectador. Esta es una obra muy discursiva; pero no tienes que ser un experto en historia para poder entender el drama que tienen estos hombres. Nos ayuda a que sea digerible; además de que visualmente es un gran espectáculo.

Háblanos de tu personaje…

Yo interpreto a Arthur Greenwood, que de alguna manera representa al Partido Laborista en estas extensas reuniones de gabinete para decidir qué hacer con Inglaterra; básicamente negociar con Hitler o enfrentarlo. Era un gran dilema porque la situación no estaba a su favor y a la vez no querían otra guerra.

Yo voto por enfrentar a Hitler, ese es el punto de partida, porque no hay tiempo; Francia está a punto de caer.

Es una obra que nos sacude en lo individual y en lo colectivo, y que nos hace reaccionar sobre lo que estamos haciendo nosotros; hay que demandar, eso ha sido parte clave de cómo hemos aterrizado este texto.

 ¿Cómo consolidaron este trabajo escénico para que el público pueda ver el lado humano de la política, que no suele verse?

Con una gran dirección de Lorena Maza y trabajo de mesa. Yo sentía que estaba en las mejores clases de historia; hablamos mucho de lo que vivimos hoy en día.

Aunque parezca muy lejano, y como mexicanos no vivimos directamente la Segunda Guerra Mundial, más bien se trata de cómo opera la política en el mundo, y cómo finalmente a los que nos llevan entre las patas es los ciudadanos y cómo las repercusiones de esta guerra las seguimos viviendo hoy.

Fueron sesiones bien interesantes con Lorena, porque es importante hablar de lo que sucede en la política de nuestro país, donde estas frases resuenan y hacen eco. Lo más interesante es que todos tiene razón en algo y hay que entender a los que dicen ‘sí’ y a los que dicen ‘no’; esa es la diferencia con los grandes líderes.

Otra cosa muy bonita de la obra es que te cuestiona también como ciudadano. Hacia el final el personaje que hace Fernando Bonilla, le dice a Churchill: “Señor, no sé si lo que estoy haciendo por mi país es suficiente” … Nos damos cuenta de lo importante que es nuestra labor como ciudadanos en el día a día, y cómo, si no cuidamos y defendemos a nuestro país, nadie lo hará.

3 DÍAS EN MAYO, de Ben Brown. Dir. Lorena Maza. Con Sergio Zurita, Miguel Conde, José Carlos Rodríguez, Luis Miguel Lombana, entre otros. ¿Cómo sería el mundo si Hitler hubiera ganado la guerra? Reflexión sobre la política, la historia universal y la condición humana. Centro Cultural Helénico, Teatro Helénico, Revolución 1500, Guadalupe Inn. Lunes y martes 20:30 horas. Locs. $350 a $600; descuento a estudiantes, maestros e Inapam. Adolescentes y adultos. Hasta el 16 de abril. (Sur).

 

 

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