Catalogada por su elenco como un montaje de “codazo”, Sí mi amor, lo que tú digas, le muestra al espectador que a veces se debe ceder y que el amor y el buen humor, van de la mano.

El montaje cuenta la historia de Claudia y Miguel, una pareja ordinaria que atraviesa por tres importantes fases en su relación; pero a diferencia de una obra tradicional ésta emplea al público para construir una trama interactiva y original, al grado que cada función es diferente.

Platicamos con Carla Medina, Alejandro Sandí y Luis Carlos Muñoz sobre por qué, en una relación cotidiana de pareja, un “codazo” vale más que mil palabras…

¿Cómo es la dinámica de esta obra?

Alejandro Sandí: Las funciones son interactivas, suben dos padrinos del público, y al azar, eligen a los actores y el track que estos van a interpretar; es decir, dependiendo de lo que decidan los padrinos (el público) representamos tres etapas diferentes de la relación. Somos 10 actores, pero la gente únicamente va a ver rotar a seis, durante un fin de semana.

¿Cuáles son las tres etapas de la relación de Claudia y Miguel que se representan?

Alejandro: La primera etapa es cuando Miguel le pide matrimonio a Claudia; la segunda son momentos muy importantes, donde él le pide que sea su novia, que se vaya a vivir con él, todas en el pasado; y en la tercera, vemos cosas muy divertidas, como que no se ponen de acuerdo para ver una película. Por eso es una obra de codazo, porque la gente todo el tiempo está reaccionando.

Todos somos Claudia y todos somos Miguel; la gente se identificará en algún momento de su relación y todos hemos pasado por algo que nos molesta o nos enamora.

Carla Medina: Lo interesante es que ninguna función es igual; nunca sabemos cuál va a ser el resultado y eso también es un gran reto para nosotros los actores. Hay que estar en constante concentración, y a la hora de hacer los personajes hemos encontrado la magia en cada pareja.¿Qué tipo de parejas se pueden reflejar en la obra; jóvenes, adultas, maduras?

Alejandro: Todas las parejas, independientemente de la edad, se pueden reflejar. Esto lo va a vivir la gente que empieza una relación o también quien lleva un rato casado; porque muchos hemos tenido que decir en algún punto: “sí mi amor, lo que tú digas”. Llegas a ese punto en que sabes qué batallas pelear y qué batallas no, porque ¿qué prefieres: ser feliz o tener la razón?

¿Cómo enseñarle al público qué batallas elegir?

Luis Carlos Muñoz: En las parejas debe haber un equilibro, deben elegir sus batallas. La gente se muere de la risa porque se ven reflejadas, porque dicen: ‘yo he hecho eso y es una tontería’, y cuando salen, hay veces que dicen: ‘claro, yo hice eso y me vi muy tonto; debo trabajar en eso’.

Carla: No tiene que ver con ceder, sino en escuchar a tu pareja. Cuántos problemas y discusiones nos podríamos ahorrar si nos pusiéramos en los zapatos de la otra persona; si sintiéramos, escucháramos las emociones de nuestra pareja. Se trata de llegar a un acuerdo, de hasta qué punto voy a escuchar y congeniar en lo que nos conviene a los dos. Hay mujeres que se pueden identificar con Miguel u hombres con Claudia.

¿Cómo surge la magia para hacer creíble esta relación de esta pareja?

Carla: Víctor Salinas hizo un texto muy real; todos hemos vivido una situación similar. Lo interesante de esto es que, desde el plano personal de cómo reaccionamos nosotros, llevamos la experiencia personal al texto. Creo que la magia surge cuando nos escuchamos en escena.

¿Qué es lo más grato de hacer este experimento en escena?

Luis Carlos: Lo más grato definitivamente fue el trabajo de mis compañeros; es un elenco súper talentoso, y conocer a Sebastián Sánchez. También creo que los nervios y el error son diferentes, porque en tercera llamada te vas enterando del personaje que vas a representar. Esos nervios yo no los había sentido porque como actor, generalmente sabes lo que vas a hacer.

Hace un momento hablabas del trabajo con tus compañeros, ¿cómo se da ese juego de complicidad, si en realidad ustedes tampoco conocen con quién van a interactuar?

Luis Carlos: Fueron casi tres meses de ensayo; primero empezamos un trabajo de dos y luego nos fuimos turnando. Hubo varios cambios y tratamos de que sí hubiera, en cada uno de los ensayos, una creación con cada una de las posibles parejas. Durante los ensayos fue donde se dio la complicidad y la convivencia para formar una relación de verdadera amistad y que esto se viera en escena.

En tu opinión, ¿cuál sería la moraleja más importante del montaje?

Luis Carlos: Que en una relación se debe encontrar el equilibrio y elegir bien las batallas. Y también debemos conocer nuestros puntos fuertes y nuestros puntos débiles y, sobre todo, que algunas veces ¡hay que ceder!

SÍ MI AMOR, LO QUE TÚ DIGAS, Con Carla Medina, Alejandro Sandí y Luis Carlos Muñoz, entre otros. El romance de Claudia y Miguel se mostrará de una manera muy peculiar; ya que antes de comenzar, el público elegirá al elenco y qué etapa de la relación interpretarán. Una comedia romántica que muestra los motivos por los cuales las relaciones duran tan poco hoy. Teatro Rafael Solana, Miguel Ángel de Quevedo 687, Cuadrante de San Francisco, Coyoacán, 5554-1633. Viernes, 20:30; sábado, 19:00 y 20:45; domingo 18:00 y 19:30 horas. Loc. $400-$600. Hasta el 24 de febrero. (Sur).

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