La delgada línea entre la vida y la muerte, que personajes como Frida Kahlo vislumbran durante toda su existencia, tiene un lado festivo con dos caras: la primera evoca un canto a las batallas ganadas, y la segunda, la alegría ante al propio dolor de la existencia.

Bajo esta idea, la actriz Ana Karina Guevara unió su talento con la también actriz y directora Pilar Boliver para dar vida a Kahlo, Viva la Vida, un texto del dramaturgo Humberto Robles que reconstruye a la icónica pintora mexicana.

“Es una responsabilidad porque no estoy representando algo que sea ficción. En la ficción el actor se arma su personaje; cuando se trata de un personaje real, la gente tiene una idea y opiniones sobre este personaje”, explica Guevara.

El montaje que se presenta los sábados en el Foro Bellescene aborda cómo la famosa pintora se aferraba a la vida, al amor, a la pasión y al arte.

“No es que Frida precisamente sea simpática, sino que entienden por qué vivió como vivió, cómo se sobrepuso y cómo no se convirtió en víctima de sus circunstancias.

“Se llama Kahlo, Vida la Vida porque es un canto a la vida; porque cuando sientes la muerte cerca, comes, bebes. Esa es una manera de agarrarte a la vida”, añade la actriz.

Para quien da vida a la famosa artista; la figura de Kahlo es tan vasta como su arte.

“Lo que me gusta de ella es que es como una paleta del pintor; tiene un mundo interno con una gama amplia en su paleta de emociones, con esta pasión y vitalidad que tenía. Fue una mujer que se adelantó a su época, porque no le importaban las etiquetas” considera.

La trama pretende desentrañar muchos porqués y lograr que los espectadores se acerquen a un Frida franca.

“Lo que trato de hacer es algo más auténtico. Le quité la diadema con flores que tenía en la cabeza para volverla más real, pero esto conlleva estos picos de vida, parte de una mujer contestataria, a propósito, o no, con los estándares que regían la sociedad en aquel momento”, cuenta Boliver.

Invitada por Guevara, la directora del montaje confiesa que en un primer momento declinó comandar este proyecto.

“Mi padre era pintor muralista, fue ayudante de Diego en algunos murales, y mi mamá y mi papá iban a visitar a Frida y a Diego. Cuenta la leyenda familiar que Frida Kahlo le enseñó a mi mamá a ponerse un reboso para poder cargar chamacos. En la casa yo escuché los nombres de Frida y Diego desde pequeña”, recuerda la directora.

Sin embargo, e inspirada en su propia relación con el barrio de Coyoacán, Boliver terminó por tomar las riendas de este montaje y proponerse crear un personaje lejos del folclorismo exacerbado.

“Todo lo que es arte popular mexicano puede ser horrible o se puede convertir en una exquisitez. Creo mi mayor reto fue lograr hacer algo delicioso y cuidar al personaje; incluso para que no sonara a Chabela Vargas”, especifica la directora.

De esta forma, Kahlo, Vida la Vida muestra a una Frida en la última etapa de su vida preparando una fiesta para sus muertos y para sus vivos, y donde el público será un invitado muy especial con el que ella bromea, baila, canta y brinda.

“Son momentos en que ellos se sienten involucrados; no es que se rompa la cuarta pared, hay gente que canta conmigo. Son momentos de mucho disfrute para mí ypara el espectador. El público se vuelve parte de este espectáculo”, finaliza Guevara.

KAHLO, VIVA LA VIDA, de Humberto Robles. Dir. Pilar Boliver. Con Ana Karina Guevar. Es el día de muertos en la Ciudad de México y Frida Kahlo prepara una fiesta para recibir a sus invitados: Diego Rivera, Trotsky, Bretón, Nelson Rockefeller, Edward Wenston, Picasso… y sus “cuates” del alma: los muertos, verdaderos festejados en este jolgorio. Foro Bellescene. Zempoala 90, Narvarte oriente. Sábado, 19:30 horas. Loc. $350. Hasta el 27 de abril. (Centro)

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