En tan sólo cuatro horas y media, puedes llegar volando a Bogotá, la llamada Ciudad de los Mil Colores.

Lo primero que debes tomar en cuenta es que la conversión de su moneda llegará a confundirte y que resulta mejor cambiar pesos mexicanos a dólares, y posteriormente, intercambiarlos por pesos colombianos.

Una vez que tengas la moneda local, estarás listo para emprender un paseo por la capital de Colombia, que podrás hacer en el TransMilenio, equivalente al Turibús.

Sugerimos que te hospedes cerca de la Zona T (ya sea en hotel o Airbnb), la cual está delimitada por dos calles peatonales que forman la letra “T” y en donde encontrarás restaurantes, pubs, cervecerías, almacenes de diseñadores de moda con artículos de firmas nacionales e internacionales y cafeterías, entre otros.

Quizá uno de los locales más atractivos de esta área sea Andrés Carne de Res, que curiosamente es descrito como un restaurante, bar, bailadero, rumbeadero, coqueteadero, conversadero, estadero y miradero.

Compuesto por tres pisos inspirados en la Divina Comedia, de Dante Alighieri (el Infierno, Purgatorio y el Cielo), resulta complicado concentrar la atención en un solo punto pues tiene, entre sus paredes, curiosidades, cientos de alegorías y objetos excéntricos, además de una extensa y colorida carta.

Plátanos asados, empanadas, arepas, cebiches, cortes de carne y ajiacos (caldo típico de la región que combina arroz blanco, aguacate, banano, alcaparras, crema de leche, cilantro y pollo) son algunas de las delicias que figuran en el menú de este comedor con más de 30 años de tradición. 

Ahora, si estás en busca de vida nocturna, también puedes encontrarla en la zona T. Aquí hallarás bares con una selección musical que incluye éxitos en inglés, y, por supuesto, los mejores sonidos latinos; suelen abrir sus puertas alrededor de las 9 de la noche. Para ingresar en algunos es necesario pagar cover, mientras que otros son de entrada libre e incluso ofrecen precios más bajos.

Pero antes de sacar tus mejores pasos de baile, recomendamos pasar a la cervecería artesanal BBC, en la que podrás disfrutar de bebidas inspiradas en estilos clásicos europeos, además de pizzas como la Margarita e Isidro, en un ambiente más relajado y sin tanto bullicio, ideal para reunirte con tus compañeros de viaje.

Durante el día, qué mejor que caminar por el Centro Histórico de Bogotá pasando por la Casa de la Moneda hasta llegar a la Plaza Bolívar, la cual alberga cientos de palomas, así como el Palacio de Justicia, el Capitolio Nacional, la Catedral Primada de Colombia, el Palacio Liévano (sede de la Alcaldía Mayor de Bogotá) y el Colegio Mayor de San Bartolomé de los jesuitas. 

A unas calles encontrarás La Candelaria,  zona en la que se conjugan diversos estilos arquitectónicos y en la que, de alguna manera, viajarás por el tiempo o sentirás que te transportas a algún sitio de México como San Miguel de Allende, Guanajuato.

Además de las casas de portones y ventanas de madera, como atractivo podrás apreciar la Iglesia de Nuestra Señora de la Candelaria y el Santuario de Nuestra Señora del Carmen, un templo de estilo gótico florentino con toques bizantino y árabe, que se destaca por su pintura marrón y crema, declarado Monumento Nacional.

Cerca de este barrio -cuna de la aristocracia criolla y española- está el Museo Botero, en donde encontrarás una importante colección de este artista colombiano. En el espacio -cuya entrada es gratuita- hay 123 obras, entre pinturas, dibujos y esculturas que representan figuras voluptuosas, como el cuadro de La Mona Lisa a los doce años.

También podrás adquirir souvenirs: postales, llaveros, imanes para el refrigerador y otros artículos que aluden a las piezas del creador.

Otro recinto que vale la pena conocer es el Museo Nacional de Colombia, donde se exhibe arte local, latinoamericano y europeo, desde el periodo prehispánico, pasando por el colonial, hasta el contemporáneo. Pinturas, dibujos, grabados, esculturas e instalaciones forman parte de su acervo.

Y si aún tienes energía, y la luz del día te lo permite, visita el Cerro del Monserrate para apreciar la mejor vista panorámica de la ciudad ¡a 3,152 metros de altura!

Podrás acceder a él por el sendero peatonal, por el teleférico o por el funicular hasta llegar a la basílica del Señor de Monserrate, lugar de peregrinación religiosa.

En la cima se ubica la Casa San Isidro, un restaurante con un selecto menú francés en el que, de situarte en la terraza, disfrutarás de una gran experiencia gastronómica con Bogotá a tus pies en todo su esplendor.

Como podrás imaginar, no debes dejar de probar el café colombiano, pues incluso en locales como Juan Valdez -que ya cuenta con sucursales en México-, el sabor es memorable. Las cafeterías pequeñas te deleitarán con granos tostados y molidos con un toque refinado que demuestra por qué este producto es de los mejores del mundo. Verdaderamente, la increíble calidad y el trabajo de los caficultores detonarán en tu paladar una fiesta de sabores con tan sólo un sorbo a la taza.

Por todo esto y más, vive de cerca tu propia y colorida aventura en Bogotá.

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