Famosa por su talavera, su mole, sus dulces y sus joyas arquitectónicas, la ciudad de Puebla de Los Ángeles, reconocida como Patrimonio de la Humanidad, celebra su tadicional feria anual del 5 al 13 de mayo próximos.

La ciudad de Puebla, fundada en 1531 por Fray Julián Garcés y Fray Toribio de Benavente,  combina modernidad con tradición. Escenario de la famosa batalla del cinco de mayo en la que los indios Zacapoaxtlas derrotaron a las tropas francesas.Entidad que combina modernidad con tradición, muestra al visitante sus grandes joyas arquitectónicas a la vez que su ordenado crecimiento urbano con hermosos espacios que albergan grandes obras emblematicas.

Se cuenta que fue en el año de 1926 cuando se celebró la primera feria comercial en el Hospicio del Antiguo Colegio de San Ildefonso, en la que participaron fábricas de hilados, tejidos y de cigarros. La segunda feria se llevó a cabo en 1931 con motivo de los 400 años de la Fundación de Puebla; en 1938 se realizó con todo lujo y esplendor el festejo, en la avenida Paz, ahora Juárez. Para 1962, en ocasión del centenario de la Batalla del 5 de Mayo se instaló la feria anual, con exposiciones agrícolas, ganaderas e industriales y es desde los años setenta que quedó instituida oficialmente para celebrarse de forma anual.

Con el paso del tiempo, y gracias al esfuerzo de miles de poblanos, la Feria se ha convertido en un buen pretexto para disfrutar de las actividades que se ofrecen en el Centro Expositor como son las corridas de toros así como el palenque donde se presentan conciertos, en está ocasión como el de Los Ángeles Azules, El Tri, Los Plebes del Rancho, Emmanuel y Mijares, Carlos Rivera, Paquita la del Barrio, la Sonora Santanera, Edith Márquez, Marco Antonio Solís, y cerrando el domingo 13 de mayo con el comediante El Costeño. Visitar La Feria de Puebla, es abrir una puerta para conocer la capital poblana y sus grandes atractivos; degustar sus tradicionales y únicos platillos y disfrutar de la cálida atención de sus habitantes.

Caminar por tranquilas y limpias calles hasta llegar a la Plazuela de los Sapos, es una experiencia agradable, ya que se admiran construcciones virreinales que conservan bellos portones y balcones. Muchas de estas casas albergan cafeterías, bazares de antigüedades, restaurantes y bares. Sábados y domingos desde las 10:00, es posible visitar este corredor convertido en un paseo tradicional, donde hay antigüedades y artesanías.

Si se aborda un Turibús, es posible apreciar diversos aspectos de la Zona Histórica; los Fuertes, el Lago de la Concordia, la Plazuela de los Sapos, el Barrio del Artista, el Barrio de la Luz y el Mercado de Antigüedades, así como otras edificaciones.

Otro de los atractivos de Puebla, es la red de túneles que están en pleno centro de la ciudad y cuya red alcanza 10 kilómetros. Durante el último siglo estuvieron olvidados y sólo a través de la tradición oral se sabía de su existencia. Esta gran red de túneles alcanza una extensión superior a los diez mil metros de caminos construidos entre los siglos XVI y XVIII, y ahora son visitados por turistas y pobladores.

Durante el rescate de las estructuras subterráneas también fue hallado un antiguo vestigio: el Puente de Bubas. Esta estructura de piedra del siglo XVII sirvió para cruzar el río San Francisco, el principal cauce de agua de la época, desde los poblados colindantes hasta el corazón de la ciudad.  Esta pieza arquitectónica ha sido reconstruida y ahora está abierta para recibir visitas.

Para acceder a los túneles y el puente de bubas hay que llegar a Boulevard 5 de Mayo número 208, en el Barrio de Xanenetla, en un horario de 10:00 y 16:00 horas, y no tiene costo. El Puente de Bubas es llamado así, porque conducía a un hospital donde los frailes franciscanos atendían a enfermos de peste bubónica.Luego de visitar el Zócalo, el Barrio de Analco, el Paseo Bravo, el Monumento a los héroes de la Independencia y el Monumento a Juárez, no se puede dejar de conocer las construcciones contemporáneas como el Teleférico, el Estadio de Fútbol, el Teatro Principal y la Angelópolis, considerada la zona de mayor desarrollo del Estado.

En esta zona se encuentra la Estrella de Puebla, que es una noria de observación, inaugurada el 22 de julio de 2013, y que obtuvo el récord Guinness como la rueda de observación portátil más grande del mundo, con una altura de 80 metros.

La gastronomía es otro de los atractivos de Puebla y entre los restaurantes donde se puede degustar el tradicional mole poblano se encuentra la Fonda Santa Clara. Después de comer, una opción es caminar, y halagar el paladar las tiendas de dulces que ofrecen galletas, amarantos, sin olvidar el tradicional dulce de camote y las alegrías solo por mencionar algunos.

 

PARA COMER EN PUEBLA: Exquisita la Gran Fonda, 3 Sur, 507, Centro, 52 (222) 2322805. Con una propuesta vanguardista de la cocina poblana.

Restaurante Fonda la Mexicana, 16 de Septiembre 706, y Oriente, (222) 242-2837. Entre sus mejores platillos se encuentran: pipián verde y rojo, mole de espinazo y chiles en nogada.

Fonda Santa Clara. Avenida 3 Poniente 307, 01 (222) 242-2659. Comida tradicional poblana.

TURIBÚS, tiene distintas opciones para recorrer y conocer esta ciudad y después regresar a la terminal de ADO, localizada en el Aeropuerto Benito Juárez, de la Ciudad de México. Puebla City Tour. www.turibus.com.mx;

TURISMO DEL ESTADO DE PUEBLA: www.puebla.travel

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