Muypocas combinaciones de alimentos, conjugan el aroma, sabor y tradición que cautiva el paladar, al primer contacto con el olfato. Tal es el caso del queso y del vino, manjares que son homenajeados cada año entre junio y agosto por la Ruta del Queso y el Vino en Querétaro.Nadie imaginaría que, a menos de 90 minutos de la Ciudad de México, se encuentran dos increíbles lugares, la Finca Vai y la Finca Sala Vivé Freixenet, donde los visitantes pueden deleitar sus sentidos, al tiempo que disfrutan el sabor de la tierra queretana.

La primera parada en este recorrido, que puedes realizar fácilmente cualquier fin de semana, es la Finca Vai, localizada en el kilometro 30 de la carretera Querétaro – Tequisquiapan, un fantástico sitio que honra la tradición quesera de la región.Este lugar es una parada obligada para los amantes del queso, pues ofrece a sus visitantes la posibilidad de descubrir y asombrarse al conocer el proceso completo para la elaboración de este alimento.

Con la ayuda de unos amables anfitriones, puedes recorrer la finca para conocer a las reinas de Vai, unas mansas vacas lecheras que seguro estarán encantadas con tu visita, sobre todo si las alimentas.

El recorrido continúa con la oportunidad de tocar, así lo deseas, un toro de lidia y algunos otros animales de granja que sirven para que los visitantes conozcan cómo influye su alimentación adecuada en el sabor del queso, la carne y la leche que se produce en la región.Luego podrás adentrarte en un rústico taller, donde a la usanza del siglo pasado, aprenderás cómo se transforma el cuajo de la leche en queso de diversos tipos y cómo influyen las barricas de madera, donde es almacenado, en el sabor que tendrá al cuajar.

Casi por terminar el recorrido, conocerás el almacén de la Finca, un oscuro y frío sitio bajo tierra, cuyo objetivo es mantener la frescura y sabor de los quesos por el mayor tiempo posible, hasta que alcancen su maduración.Una recomendación efectiva es que antes de abandonar la Finca Vai, visites su tienda, donde además de degustar una amplia gama de alimentos elaborados con queso, podrás degustar algunas bebidas típicas de la región, como “la piedra”, elaborada con una combinación de licores que tiene la fama de levantar el ánimo hasta lo más reacios.

A aproximadamente 30 minutos de distancia, se encuentra el segundo y último punto de nuestro viaje por tierras queretanas, la Finca Sala Vivé Freixenet, un espacio diseñado para sentirse, aunque sea por unos minutos, como un autentico catador de vinos.

El recorrido comienza en las cavas, luego de pasar unas medidas de higiene que todo visitantes debe tomar, antes para proseguir con su travesía. Varios metros bajo tierra, un amable guía podrá enseñarte de cerca todo el proceso de destilación y añejamiento.Al recorrer la finca, admirarás la belleza y te deleitarás con el aroma de las barricas que se amontonan a tu alrededor, para después cerrar con broche de oro tu visita, brindando con una copa del mejor vino de la región.Finalmente, si lo deseas puedes visitar los viñedos de la región, mediante un recorrido por autobús que podrás adquirir por un costo adicional a la entrada de la finca y así vivir la experiencia completa en la Ruta del Queso y el Vino de Querétaro.

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