Polémico… pero es una alternativa para trasladarse a lugares emblemáticos, turísticos o de trabajo que se encuentran en su trayecto desde Indios Verdes hasta Campo Marte. Este es el recorrido del Metrobús de dos pisos, que muy al estilo londinense, que comenzó a funcionar el pasado 5 de marzo.

Fotos de Juan Rodrigo Becerra Acosta

La Línea 7 calcula trasladar a más de 135 mil personas diariamente en el llamado corredor Indios Verdes y Campo Marte, para ello dispone de 29 estaciones, que de acuerdo a la Secretaría de Obras Públicas, respeta el trazo histórico de Calzada de los Misterios y Paseo de la Reforma.

Foto de Juan Rodrigo Becerra Acosta

En este trayecto, si no se tiene mucha prisa, se pueden observar cuadros como el de una familia que por primera vez aborda este sistema de transporte, niños prefieren el segundo nivel, sentarse adelante para tener una vista panorámica y disfrutar de todo lo que ven en este tránsito o la de un grupo de “chicas” de la tercera edad, que muy animadas hacen bromas y se ríen de sus “achaques”, mientras pasan sus tarjetas en el lector y pagan los seis pesos por el servicio de Metrobús. Y una vez en el segundo piso, comienzan con la selfie, para compartir con sus amigos y familiares la experiencia de un recorrido que invita a conocer La Villa o Basílica de Guadalupe, santuario que con el paso del tiempo es uno de los sitios que recibe a miles de fieles y turistas cada año, principalmente el 12 diciembre.

Foto de Pedro Gutiérrez

El Metrobús sigue circulando y en el trayecto pasa por Peralvillo, colonia vecina con Tepito, Paseo de la Reforma y cerca de la Lagunilla. En este pequeño barrio que en alguna época fue aduana y lugar de recolección del pulque proveniente del campo, se observa la venta de piezas de autos, además de de los siempre “dietéticos” antojitos.

Foto de Juan Rodrigo Becerra Acosta

El camión rojo de dos pisos continúa su viaje, se activa el aire acondicionado, las pantallas indican la siguiente parada y una grabación pide no ir de pie en el segundo piso, no sentarse en las escaleras, anticipar la bajada, y cuidar la unidad.

Foto de Juan Rodrigo Becerra Acosta

Mientras las “chicas de la tercera edad” con sus risas y anécdotas curiosas, despiertan hasta al más dormido y provocan que ellas admiren los monumentos (dedicados a los Misterios del Rosario) que están sobre Calzada de los Misterios –que concluye justo en Peralvillo-– donde está el monumento al Peregrino y comienza Paseo de la Reforma y Tlatelolco.

Foto de Juan Rodrigo Becerra Acosta

 

¡Mira las estatuas!, dice un pasajero, y se refiere a las que están en las banquetas de Paseo de la Reforma. Se dice que son más de setenta dedicadas a personajes ilustres de esa etapa de la historia. El edificio de la Procuraduría nos indica que está cerca del Centro –en el trayecto hacia el Poniente–, ya que estamos por llegar al Metro Hidalgo donde se puede visitar la Iglesia de San Hipólito (del lado derecho) o bien caminar al Museo Franz Mayer, a la Alameda, al Palacio de Bellas Artes o entrar al Centro Histórico por la calle de Tacuba, donde hay diferentes restaurantes como el Café Tacuba y museos como el del Palacio Postal, Palacio de Minería o el Nacional de Arte.

Foto de Juan Rodrigo Becerra Acosta

Los camiones de dos pisos del Metrobùs van uno detrás del otro, mientras los pasajeros con prisa reflejan la desesperación y angustia en el rostro, por la lentitud del transporte. Otros disfrutan la comodidad que permite ver -desde el segundo piso- de manera diferente el “Caballito” obra del artista plástico Sebastián, los hoteles como el Barceló, el Sevilla Palace o el Fiesta Americana el edificio del periódico Excélsior, el de la Lotería Nacional y hasta el Monumento a la Revolución (donde está el parabús Reforma).

Foto de Juan Rodrigo Becerra Acosta

Luego de pasar el parabús Glorieta a Colón sigue el de París, Reforma y Hamburgo, en este último bajan quienes van rumbo a la colonia Juárez o transbordan en el Metrobùs que corre de Indios Verdes hacia el sur, o quizá buscan Museos como el del Chocolate o el Museo de Cera. También quienes van al cine o las tiendas de Reforma 222, donde hay cafeterías y restaurantes como PF. Chang´s o Italiannis.

Foto de Juan Rodrigo Becerra Acosta

El parabús de La Palma acerca a la Bolsa Mexicana de Valores y a hoteles como el Marriot, que está en la Zona Rosa. La marcha del Metrobùs sigue y al llegar al Ángel, algunas personas descienden, mientras otras a bordo observan y comentan: ¡ahí está el monumento al Ángel de la Independencia!, esa es la embajada de Estados Unidos, el Hotel María Isabel Sheraton y del lado Izquierdo la calle de Florencia que lleva a la Zona Rosa y de ahí a la colonia Roma, donde se encuentra la Fuente de Cibeles así como restaurantes, bares y cafeterías con una oferta gastronómica variada.

Mientras “las chicas” siguen su trayecto en el Metrobús, que se convierte en una opción turística, admiran la Diana Cazadora, el Hotel St. Regis y la Estela de Luz.

Una voz anuncia en el Metrobús, que la próxima parada es Chapultepec, y al llegar descienden quienes van a la Torre Bancomer (segundo rascacielos de la ciudad de México después de la Torre Mayor). También bajan del vehículo quienes van a Polanco o se dirigen al Bosque de Chapultepec por la emblemática puerta de los Leones, conocida así por los dos leones de bronce que la custodian, uno a cada lado.

Foto de Juan Rodrigo Becerra Acosta

En Gandhi, el siguiente parabús, bajan las “chicas” que contentas van a Jardín botánico de Chapultepec, y otro grupo con actitud festiva camina hacia el bosque donde se puede pasear en lancha o visitar el Zoológico. Otra opción de ir al Museo Tamayo.

La parada del Museo de Antropología, es una invitación a conocer la historia en este recinto, o encaminar los pasos al Castillo de Chapultepec y al Museo del Caracol.

Auditorio Nacional, es una puerta a la cultura y el espectáculo, y es punto de partida para ir a la zona hotelera, caminar y encontrar el Parque Lincoln, llegar a Masaryk y de ahí a admirar escaparates o buscar un restaurante para halagar al paladar.

Foto de Juan Rodrigo Becerra Acosta

Y en Campo Marte, concluye la ruta, y para muchos usuarios se convierte en partida para ir a Santa Fe, Constituyentes, Palmas o Satélite. Así es que por sólo seis pesos se puede disfrutar de la riqueza histórica, arquitectónica y sobre todo gastronómica de esta urbe, o simplemente hace un poquito más agradable el llegar al trabajo, pues el retorno, ya con la Luna de testigo traerá otras sorpresas.

Metrobús. Son 29 parabuses desde Hospital Infantil La Villa y 31 en la ruta Indios Verdes a Campo Marte y de Campo Marte a Indios Verdes. http://www.metrobus.cdmx.gob.mx/. Costo $6.

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